Justo cuando en el sueño está por pasar algo interesante, se percibe un movimiento de aire en el ambiente, como si se abriera la puerta. Escucho una voz que dice “Pa… PAA! Ya va a ser la hora”, e irremediablemente me levanto para cumplir con mi rol de padre. Estuve a 30 minutos, de cumplir con mi ciclo de sueño pero como casi todos los días del año, en los últimos 7 años, eso no pasa.

Me levanto, el aire que entra por la ventana y la tímida resolana de un día casi nublado indica que el otoño está aquí y el invierno se acerca. Esta época trae a mi recuerdos muy lindos de los primeros días de marzo, y también del principio de la pandemia.

Después de cumplir con unos pequeños hábitos de movilidad y elongación apenas me levanto de la cama, en cuestión de 10 minutos ya me encuentro parado en el medio del comedor diciendo “ya estoy” con mis gafas de sol, billetera, teléfono y cara de orto.

Llegar al establecimiento educativo me toma 20 minutos dependiendo del tránsito de la autopista. Unas pocas veces me he encontrado con el auto parado, escuchando música en medio de un caos vehicular enorme y sin salida a la vista. 1 hora y 30 minutos fue mi mayor racha de tiempo en ese estado. 2 veces.

La autopista no es el mayor obstáculo, salvo en excepciones como la anterior, sino los 5 minutos que me separan desde bajar de la autopista hasta llegar al colegio, 6 cuadras. 600 metros que uno debe transitar por calles que son semi arregladas durante años, pozos, baches, roturas, medio lomo de burro seguido por un badén natural formado por la erosión de los vehículos que pasan a diario. Esto es conocido como el síndrome de “tierra de nadie” que viven las zonas del conurbano bonaerense que limitan con otros municipios, que nunca se ponen de acuerdo para arreglar nada.

Esta vez hay algo diferente. Hay un cartel que indica las obras a realizarse este año en donde, MILAGRO, se lee la repavimentación de toda esta zona. La obra es grande y va a llevar varios miles de millones y muchos meses de ejecución. La parte más irónica del cartel son las fechas.

Fecha de inicio: Junio 2026

Fecha de finalización: Diciembre 2026

Diciembre, el mes cuando termina todo. Tal parece que soy parte del Staff vital que mantiene las cosas en marcha hasta el próximo cambio. Los que disfrutan los demás. A veces no comprendo si la vida te boludea porque es gratis o porque hay algo más de fondo.