Empezamos como amigos con derechos y terminamos como amigos con derechos canónicos. 20 años de matrimonio te da el suficiente tiempo para pensar y escribir un blog casi todo el día.

En el centro del pueblo donde vivo hace 15 años, y conozco hace 30, había un cyber no café, era mas bien un cyber mate porque de ahí salias con los dientes y ojos verdes de tanta buena onda que tenían los dueños. Un cyber chico de 10 maquinas que de casualidad corrían un FIFA06. El contexto es que en esa época, mediados del 2000, por lo menos en el pueblo no todos tenían pc, yo tampoco. Pero créanme que aunque tuviese igual iría, porque el cyber era un gran lugar para hacer amistades, conocer gente o tal vez al amor de tu vida.

Corría marzo del 2006. El otoño asomaba. Las camperas comenzaban a salir de las bolsas de ropa de verano con olor a naftalina. Ese año había salido el disco Youth de *Matisyahu, Uno de los discos con mejor vibra de la historia. A modo personal no era un gran año hasta ese entonces, era marzo y a evaluar por esos 3 meses nada parecía cambiar.

El hermoso miércoles soleado invitaba a salir por ahí y disfrutar del mejor clima del año, pero yo preferí encerrarme en el cyber. Con mis 27 años encima y cargado de un carisma clase A, una vez tomada una maquina comencé a buscar algún oponente digno que se anime a enfrentarme UN partido al Fifa06. Observando con detenimiento a la gente sentada alrededor, la veo a ella con su pelo negro y su mirada perdida chateando en el Chat de Terra. En un momento alguien levanta la mano, era mi contrincante. Tenía 12. Jugamos.

A medida que iba sucediendo el partido la magia comenzaba a aparecer, las letras asdwzcqe del teclado bailaban al ritmo de uno de los mejores Milan FC de la historia. Mi contrincante habló, yo respondí y la cosa se comenzó a picar. Ahí percibo su mirada, rara como encendida, no entendía por qué un grandote de 27 discutía con un pibito de 12. Yo si.

Después de eso ella se fue, yo me fui y no fue hasta el fin de semana que la volví a ver. No es que fui todos los días para encontrarla, pero casi que si.

Cuando volví a verla le hablé, caminamos hacia el barrio y después de un tiempo ya eramos 2, y luego 3, y luego 4.

Hoy tuve la sensación de que hace poco la conozco, y que aun no se entiende como 2 personas llegan a ese nivel de afinidad y contrariedad a la vez. Debe ser como un roll de canela, el material crudo es siempre el mismo pero las condiciones hacen que los componentes se fundan, crezcan, tomen mejor gusto, maduren.. y el corazón por el amor de Buda!! Es lo mejor del mundo.

No es suerte.