Non Stop
Hoy salí a caminar por deporte, con ritmo y tiempo en una pista y no me llamó la atención nada porque mi atención estaba puesta en otra cosa.
Hoy estrené zapatillas de correr. Dicen que uno no comprende lo mal que está el calzado hasta que se prueba uno nuevo.
Pensaba que mis “tenis” (¿por qué le dicen tenis a las zapatillas de running?) aún aguantaban unos kilómetros más pero no. Primero el cuerpo funciona diferente, los pies, sobre todo, descansan mejor mientras camino, el agarre, la estabilidad, los tendones ya ni se esfuerzan. Seguridad.
Este año corro mi primer carrera y va a ser un evento digno de seguir en esta bitácora. Cuando me anote habrá señales.
Mientras escribo esto me invaden una ganas tremendas de comer una fugazzeta con fainá de la pizzería Imperio.
Para algo camino.